Hace algún tiempo, 15 grandes chefs presentaron una nueva denominación Restaurant de qualité, con el deseo de ayudar al público a reconocer a los restauradores artesanos, aquellos que cocinan productos frescos frente a quienes se limitan a servir comida industrial recalentada.
Una voluntad loable, por tanto, para aportar algo de luz al consumidor perdido entre lo que tiene en su plato y lo que ocurre en la cocina.
El objetivo de esta noble empresa es ante todo preservar el patrimonio culinario francés, que a veces está de capa caída frente al consumo creciente de comida basura.
Este nuevo sello podría convertirse en un bon plan para diferenciar lo auténtico de lo recalentado y proteger la denominación de «casero».
¿Cómo funciona? Cualquier restaurador puede enviar una solicitud al Collège culinaire de France, que examinará su expediente de cerca. Si se acepta su solicitud, el profesional recibirá una placa conmemorativa y deberá abonar una cuota de un euro al día.
El restaurador también se compromete a respetar la Carta de valores del Collège Culinaire de France, a promover el contenido del Manifiesto y a tener en cuenta la evaluación de la satisfacción de los clientes.
El mantenimiento de la denominación está supeditado cada año al pago de la cuota de afiliación al Collège Culinaire de France, a los resultados de la evaluación de los clientes (mínimo 75 % de satisfacción) y a la valoración de los chefs fundadores del Collège Culinaire de France.
Para terminar con una nota dulce, algunas fotos del almuerzo de prensa para abrirte el apetito…





