¡El verano está a la vuelta de la esquina con sus planes de vacaciones…! Tal vez algunos de ustedes tengan la brillante idea de ir a Cuba. ¡Acabo de volver! Así que, aprovechando una pequeña pausa (o escapada) de Mademoiselle Bon Plan, no me resisto al placer de compartir con ustedes mis últimos favoritos, especialmente en La Habana que, este año, celebra sus 500 años.
Primero, les mostraré algunas de las obras instaladas en la capital durante la última Bienal Internacional de Arte Contemporáneo. Luego, iremos a ver las exposiciones de Zhanna Kadyrova en la galería Continua e Intersecciones en la Factoría. Haremos una pequeña parada en la galería de arte popular la Libertija y visitaremos el hotel boutique Malecon 663, ¡una obra de arte en sí misma! Para terminar (y abrirles el apetito), daremos una vuelta junto al mar, en Varadero (a 2 horas en coche), donde les mostraré algunas esculturas culinarias que adornan los bufés del hotel Royalton Hicacos Resort. ¡Para devorar con la mirada!

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Índice
La Bienal Internacional de Arte Contemporáneo
Este evento es muy importante al otro lado del Atlántico; se celebra cada dos o tres años y reúne a artistas de todo el mundo, incluidos muchísimos cubanos y latinoamericanos. Su 13ª edición tuvo lugar del 15 de abril al 15 de mayo bajo el tema «La construcción de lo posible», muy ligado a la actualidad de este país en transición que, tras medio siglo de socialismo fidelista, se abre cada vez más al mundo.
Durante un mes, multitud de lugares acogieron exposiciones y las calles de La Habana se llenaron de obras de arte. Una de las manifestaciones más importantes, Detrás del muro, alineaba en el malecón y por la ciudad todo un desfile de esculturas e instalaciones, como la tortuga invertida de Fabelo, famoso artista cubano.




A veces, ciertas obras permanecen de una Bienal a otra, como las pinturas de Buren que enmarcan discretamente las puertas del casco antiguo con sus rayas blancas y negras. O esta inmensa foto de JR (un niño tumbado) que desaparecerá en unos meses o semanas junto con el muro de la obra en el que se encuentra. Todo el conjunto ofrece un paseo precioso.


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Zhanna Kadyrova en la galería Continua
Esta galería italiana, súper moderna, cuenta con sucursales en Francia, China y, desde hace unos años, en La Habana, donde se instaló en un antiguo cine del barrio chino. En este vasto espacio y su balcón, han dejado las paredes tal cual, es decir, completamente deterioradas, conforme a cierta estética de la ruina, muy habanera.
Muy cubana también es la recuperación de objetos para transformarlos en elementos de «decoración» o en obras de arte. Zhanna Kadyrova, joven artista ucraniana, no rompe la regla. Su instalación Permiso para el cóctel fue elaborada a partir de viejos trozos de rejas, balcones, vidrieras, piezas de ascensores o lámparas de cristal… Un conjunto colorido y alegre donde las claraboyas en media luna (que tradicionalmente se usan para protegerse del sol en los interiores) hacen de rodajas de naranja; y las ruedas metálicas, de rodajas de alguna fruta mágica, en mojitos o daiquiris de ensueño…


En el altillo, otra instalación, Segunda mano, utiliza los viejos azulejos de un hospital para crear vestidos y batas de trabajo. Mientras que, al fondo del escenario, una gran protuberancia blanca (un vientre) de Anish Kapoor titulada Gestation, se revela poco a poco a la mirada.
Como siempre en Cuba, los mensajes se entrelazan: un nacimiento que se hace esperar, cerrojos que aún deben saltar para poder celebrar realmente… ¡La realidad cubana y sus bloqueos finales (el embargo estadounidense) son los actores ocultos de este chispeante cóctel artístico!




Galería Continua "Permiso para el coctel "de Zhanna Kadyrova, hasta el 25 de agosto de 2019 Calle Rayo, n.º 108, entre las calles Cuchillo y Zanja, Centro Habana Tel.: (+53) 55 516 507 Abierta de lunes a sábado, de 10h a 18h
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Intersecciones en la Factoría Habana
La Factoría es un espacio muy bonito en la Habana Vieja, una especie de mini Palais de Tokyo que, entre vigas metálicas y molduras, se dedica al arte contemporáneo de vanguardia. Tras las exposiciones Convergencias y Divergencias de Rafael Villares (de las que les hablamos en un artículo anterior), aquí llega la tercera parte de una trilogía destinada a derribar las fronteras entre arte, diseño, arquitectura y ciencia.


En la planta baja, encontraremos una selección de artistas conceptuales cubanos cuyas obras privilegian la idea sobre la forma, el contenido sobre la belleza. Sus preocupaciones, como siempre, son las del futuro, el exilio, la Revolución, la relación con Estados Unidos. Así, si País deseado de Tonel nos muestra una isla fértil, constituida por multitud de frutas y verduras apetitosas, Los viejos amigos de Angel Toirac no han olvidado, entre otros invitados, al vaquero «yankee» Lucky Luke. En cuanto a La ausencia (o El aniversario) de Yoan Capote, alinea la triste serie de perchas vacías de los amigos en el exilio.
Más allá, sonreímos ante los Emblemas de Dagoberto Rodríguez, que no son otros que cromados de viejos coches americanos que retoman los preceptos revolucionarios: Yo soy Fidel, Patria o muerte, Venceremos…


¡En el primer piso, hay un ambiente completamente diferente! Descubrimos a la fabulosa arquitecta mexicana Lucila Aguilar, quien reconcilia a las comunidades de Chiapas con el medio ambiente haciéndoles construir casas de bambú ¡en 6 semanas! Estructuras de bambú, maquetas, videos y fotos detallan este proyecto altruista que convive con todo tipo de inventos sorprendentes como paneles solares textiles, electricidad suministrada por vendedores callejeros, sandalias-lámpara o sombreros-lámpara.




La Factoria Habana Exposición Intersecciones, hasta el 30 de agosto de 2019 Calle O’Reilly 308, entre calle Habana y calle Aguiar, La Habana Vieja Tel.: 53(0)78 610 791 y 53(0)78 649 518
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La Libertija, galería de arte popular
Esta preciosa galería abrió sus puertas hace unos meses en la planta baja de un edificio moderno del Vedado, a dos pasos del mítico Hotel Nacional (donde se alojaba toda la mafia en los años 30…). Es obra de la joven artista plástica y fotógrafa Anais Triana quien, a la espera de realizar su gran proyecto de comunidad artístico-campesina, ¡montó su «negocio»! La idea era crear un lugar donde todos aquellos que quisieran hacer algo con sus manos a partir de materiales reciclados pudieran exponer y vender. Y todos se pusieron a ello (prueba de que todos tenemos un alma de artista escondida…): su hermano, sus vecinos, sus amigos y muchos más…




Aquí, un mecánico fabrica pequeños árboles con alambre recuperado en el garaje. Allí, una pareja de madre e hija, Maria-Josefa Arrango y Patricia Urrutia, que realizan pequeños cuadros textiles (la primera ganó un premio en la Bienal de patchwork). En los expositores encontramos pequeños grabados y dibujos (sobre todo de Anais), móviles de macramé, marionetas, lámparas vintage hechas con bridas de plástico, muñecas de ganchillo, joyas y mil pequeñas obras por unos pocos euros.
El nombre de la galería, La Libertija, combina las palabras «libélula» y «lagartija». ¡Encaja bien con este generoso proyecto de arte popular que se cuela en la jungla habanera con libertad y habilidad!




La Libertija Calle 21, esquina con calle N, Vedado, La Habana Tel.: (+53) 78 323 260 Abierto de lunes a sábado de 10h a 20h
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El hotel boutique Malecon 663
Este lugar, creado por una francesa y su marido (un músico cubano) hace un año y medio, se encuentra a orillas del mar, en el mítico malecón, entre el casco antiguo y el barrio del Vedado. Pensado para ser 100% «made in Cuba», es el reino de las artes, la decoración y lo vintage. Sus tres habitaciones y su suite (una por planta), que llevan nombres de canciones cubanas, han sido decoradas con mucho gusto por diseñadores cubanos como Orlando Inclán o Darío Veranez, bajo temas como la contemporaneidad, la santería (religión afrocubana) o el Art Déco. En cuanto al bar, el restaurante, las escaleras y la azotea, compiten en albergar todo tipo de objetos antiguos o reciclados.






¿Alguna vez has visto botelleros que sirven de estanterías? ¿Taburetes con manillares y ruedas de bicicleta? Los encontrarás en el Malecon 663 que, además de «mimar» a sus clientes y desvivirse por ellos, organiza veladas musicales en la azotea (un estilo diferente cada noche), recorridos por la ciudad en coches antiguos americanos, visitas a los vecinos y exposiciones de pintores, fotógrafos o diseñadores gráficos en las paredes o en la boutique. ¡Una forma de vivir La Habana de manera alegre y diferente!




Malecon 663 Malecón 663, entre las calles Belascoaín y Gervasio Centro Habana Tel.: (+ 53) 78 601 459
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Arte culinario, arte popular…
Cuba es como un fabuloso vergel donde frutas y verduras crecen en abundancia de la forma más natural y orgánica. Los grandes hoteles aprovechan esto y ofrecen a sus clientes suntuosos bufés llenos de mangos (en temporada), guayabas, papayas, melones, sandías, naranjas, pomelos… Sus cáscaras sirven a menudo para hacer esculturas y decoraciones en medio de los platos, mariscos y postres. Estas imágenes fueron tomadas en el restaurante principal del hotel Royalton Hicacos Resort en Varadero. Para terminar, ¡un hojaldre representando la bandera cubana!






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Información práctica / Ir a La Habana

Air France ofrece un vuelo diario (unas 9 horas) a este destino, a partir de 570 € en clase económica. Esta vez, probamos la clase Premium Economy que es realmente un «plus», especialmente para el regreso, ya que como es nocturno, los asientos de concha, más anchos, son más cómodos; se inclinan más y permiten estirar los pies. Además, esta clase da derecho al doble de peso en bodega (2 x 23 kg), a un kit de accesorios (antifaz, pasta de dientes, protectores para auriculares…) y a otras muchas ventajas muy agradables.
Para cualquier información: Oficina de Turismo de Cuba en Francia, 2 passage du Guesclin, 750015 París. Tel.: 01 45 38 90 10
Para ir a La Habana, también es necesario tener pasaporte y obtener un visado para Cuba a través de una empresa especializada. Es válido durante 30 días a partir de la llegada al lugar, con posibilidad de prórroga previa solicitud en una oficina de inmigración. Atención: los niños también necesitan un visado para entrar en el país.
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Todos estos hermosos descubrimientos se hicieron en el marco de un viaje para la FIT CUBA 2019 organizado por el MINTUR. Nuestro agradecimiento a Saily, directora de la Oficina de Turismo de Cuba en Francia, y a Pierre, colaborador para las relaciones con la prensa.
¡Espero que con todo esto les haya dado ganas de descubrir Cuba y La Habana, y si ustedes también tienen sus trucos y recomendaciones para este destino, no duden en compartirlos en los comentarios!
Créditos de las fotos: Valérie Collet Fotos no libres de derechos, es obligatorio obtener la autorización del fotógrafo antes de cualquier uso
