¿Qué es lo que hace un viaje? ¿Cuál es el punto de partida de esa acción loca que nos empuja a dejarlo todo para ir a buscar al fin del mundo un tesoro, un descubrimiento, una descarga de adrenalina, otra cultura?… No tengo miedo de decir que nunca me he sentido particularmente atraída por América Latina, sobre todo porque no hablo ni una palabra de español y quizás nunca habría ido a México sin un detonante totalmente inesperado.
Toda esta historia comienza un día del mes de julio, cuando el Hombre del sombrero (también conocido como mi Fotógrafo favorito) me anuncia que ha sido seleccionado para un festival de cine en Oaxaca, México. Acto seguido, me dice que tiene intención de ir para el festival, precisamente, y me pide que le acompañe. Sin pensármelo, digo que sí. A veces es bueno reflexionar antes de tomar una decisión, pero en este caso mi respuesta fue tan espontánea que no dejó tiempo a mis ansiedades para decir que no…
Aquí me veo, pues, embarcada en planear un viajecito a México. Sí, porque con casi 950 € de billetes de avión cada uno, ni hablar de cruzar el Atlántico para 5 días de Festival… Para romper el suspense enseguida sin extenderme en el tema: ¡me encantó este viaje a México! Me parece que los mexicanos son gente adorable y particularmente acogedora, comimos muy bien (y por poco dinero) y la historia y la cultura son algo realmente digno de descubrir. Hasta tal punto que, cuando nos fuimos del país, lo único que queríamos era planear un próximo viaje para descubrir otras regiones mexicanas.






Como gran organizadora de viajes, planifiqué una parada de unos días en Puebla, una encantadora ciudad colonial a 2h30 por carretera de Ciudad de México, seguida de una escala de 5 días en Oaxaca para el Festival, y terminando con 3 días en Ciudad de México, la ciudad eléctrica, antes de tomar nuestro avión de vuelta a París.
Por tanto, voy a proponeros nada menos que 4 artículos sobre el tema además de este:
- 1 artículo sobre Puebla
- 1 artículo sobre Oaxaca
- 1 artículo sobre Ciudad de México
- 1 Food Tour en torno a la gastronomía mexicana con una selección de buenas direcciones


Índice
Nuestro vídeo de México
Aquí tenéis también un pequeño vídeo que resume la totalidad de nuestro viaje a México.
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Información práctica para viajar a México
- No hace falta visado para una estancia de menos de 6 meses en México para los ciudadanos franceses. Un pasaporte válido por otros 6 meses es más que suficiente.
- Se puede obtener información útil en el sitio web de la oficina de Turismo de México: Visit Mexico.
- Existe una agencia de viajes francesa (con sede en México) especializada en la organización de viajes a medida a México: Mexique Découverte.
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El vuelo París – Ciudad de México
En primer lugar, no quería escalas. Quería un París – Ciudad de México directo. Aquí se nos presentaban 2 opciones: Air France o la compañía mexicana AeroMexico. Elegí Air France por mayor simplicidad en caso de que tuviéramos problemas; además, los precios eran prácticamente los mismos y las 2 compañías trabajan, de hecho, de forma conjunta.
Por 4ª vez desde el inicio de este año he tomado un A380. Y aquí debo decir que me he llevado una grata sorpresa. Había probado la clase Economy de Qatar Airways y Singapore Airlines y me esperaba algo menos bueno por parte de nuestra compañía nacional. Pues bien, no fue así. Los A380 de Air France son modernos, están bien equipados, se pueden cargar los dispositivos por USB, hay una buena selección de películas, música, interactividad y el servicio es agradable.




El pequeño extra divertido: además de poder ver el trayecto en tiempo real en la pantalla, incluso tienes una visión de 3 cámaras externas posicionadas en el aparato.
Duración: 12h/11h de vuelo
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¿Cómo moverse por el interior de México?
Por supuesto, existen numerosos vuelos internos en México y, cuando las distancias son importantes, es mejor utilizarlos. Sin embargo, para nuestras 3 etapas, decidí que utilizaríamos los autobuses de Primera Clase.
Estos autobuses tienen muchas ventajas: son súper cómodos, más rápidos que los autobuses de «segunda» que paran en todos los pueblos pequeños, muy seguros (algunos tienen pórticos de seguridad), a veces cuentan con wifi y, además, sigue siendo muy económico comparado con el avión (unos 7 € para recorrer 100 km según la GéoGuide).

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Qué meter en la maleta

- Un adaptador para los enchufes eléctricos.
- Una selección de buenos productos antimosquitos (ya os hablé de esto más largo y tendido al final de mi artículo sobre Singapur).
- Crema solar, absolutamente indispensable porque el sol es muy agresivo allí para los que no están acostumbrados y, además, prácticamente no hay sombra en la mayoría de los yacimientos arqueológicos. Un sombrero de repuesto tampoco viene mal (pero encontraréis fácilmente uno allí mismo).
- Un buen botiquín bien surtido. La diarrea del viajero en México se llama «la venganza de Moctezuma», en nombre del último emperador azteca, un pequeño chascarrillo bastante gracioso, pero sinceramente, si no bebéis agua del grifo y no coméis productos comprados por la calle, es muy soportable. Nosotros conseguimos evitarla (aunque yo tuve «mal de altura» en Puebla).
- Algunas guías de viaje: el Petit Futé y el Géo Guide para consejos, buenas direcciones, mapas y planos de las ciudades, complementado por la guía Gallimard de la Bibliothèque du Voyageur para entender mejor la cultura y los retos del país.

¿Y tú, ya has viajado a México? Si tú también tienes tus recomendaciones y consejos para este destino, ¡no dudes en compartirlos en los comentarios!

Encuentra a continuación todos mis artículos sobre mi viaje a México en septiembre/octubre de 2016:
⇒ Todos mis artículos sobre México
⇒ Todas mis reseñas de restaurantes mexicanos en París
MIS ETAPAS EN MÉXICO
⇒ Información práctica para viajar a México
⇒ Ciudad de México
⇒ Puebla
⇒ Tour gastronómico mexicano
Créditos de las fotos: Nicolas Diolez y Melle Bon Plan Fotos no libres de derechos, se requiere autorización del fotógrafo antes de cualquier uso
